Javea

Desde el Cabo de la Nao hasta la Cala Granadella, Jávea brinda al visitante veinte kilómetros de playas y calas ideales para disfrutar del sol, el mar y los deportes acuáticos.

Esta localidad de la Costa Blanca alicantina muestra su lado más turístico en la zona portuaria. Además de una amplia oferta de alojamientos, restauración y ocio, el puerto permite desde practicar todo tipo de deportes náuticos, como la vela o el windsurf, hasta hacer una excursión en barco hasta Denia.

La playa de El Arenal es una de las más emblemáticas del litoral de Jávea. En este lugar, junto al Canal de la Fontana, se alza el Parador de Turismo “Costa Blanca”, en un enclave privilegiado a escasos metros de la playa.

Entre las islas de Portixol y el Descubridor se encuentra uno de los tramos más bellos de la franja costera. Sus aguas transparentes y sus excelentes fondos marinos se convierten en escenario ideal para la práctica del buceo.

Esta modalidad subacuática es también popular en Cala Granadella que, con su arena fina y dorada, es otro de los lugares más populares de la costa de Jávea.

Jávea ciudad:

Situado en una llanura a los pies del macizo del Montgó, el casco histórico de Jávea se desarrolló tierra adentro en torno a la iglesia fortaleza de San Bartolomé, un bello ejemplo del gótico isabelino surgido como defensa frente a los asaltos de piratas.

En las calles del casco antiguo llaman la atención del visitante los abundantes ejemplos de arquitectura típica, presente en elementos tales como las rejas de las casas y dinteles de piedra “tosca”.

Otra de las citas obligadas dentro del recorrido por el centro de la ciudad es la visita al Museo Arqueológico y Etnográfico, donde es posible conocer el pasado de la localidad.

Mientras, en la zona portuaria merece la pena acercarse hasta la iglesia de Nuestra Señora de Loreto, que asemeja la quilla de un barco.